Éxodo 4:3-8 Nueva Versión Internacional (NVI)

3. —Déjala caer al suelo —ordenó el Señor.Moisés la dejó caer al suelo, y la vara se convirtió en una serpiente. Moisés trató de huir de ella,

4. pero el Señor le mandó que la agarrara por la cola. En cuanto Moisés agarró la serpiente, ésta se convirtió en una vara en sus propias manos.

5. —Esto es para que crean que yo el Señor, el Dios de sus padres, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, me he aparecido a ti.

6. Y ahora —ordenó el Señor—, ¡llévate la mano al pecho!Moisés se llevó la mano al pecho y, cuando la sacó, la tenía toda cubierta de lepra y blanca como la nieve.

7. —¡Llévatela otra vez al pecho! —insistió el Señor.Moisés se llevó de nuevo la mano al pecho y, cuando la sacó, la tenía tan sana como el resto de su cuerpo.

8. —Si con la primera señal milagrosa no te creen ni te hacen caso —dijo el Señor—, tal vez te crean con la segunda.

Éxodo 4